Sunday, March 03, 2019
Saturday, March 02, 2019
cierras mis ojos con tu boca de agua,
sobre mis huesos llueves, en mi pecho,
hunde raíces de agua un árbol líquido,
voy por tu talle como por un río,
voy por tu cuerpo como por un bosque,
como por un sendero en la montaña
que en un abismo brusco se termina
voy por tus pensamientos afilados
y a la salida de tu blanca frente
mi sombra despeñada se destroza,
recojo mis fragmentos uno a uno...
vv. 64-74
sobre mis huesos llueves, en mi pecho,
hunde raíces de agua un árbol líquido,
voy por tu talle como por un río,
voy por tu cuerpo como por un bosque,
como por un sendero en la montaña
que en un abismo brusco se termina
voy por tus pensamientos afilados
y a la salida de tu blanca frente
mi sombra despeñada se destroza,
recojo mis fragmentos uno a uno...
vv. 64-74
Monday, August 06, 2018
almenas y acantilados
pasajes de los 21 días y los Altos Hornos de Oaxaca
...Existen luces en las almenas de media noche,
los templos del Dorado y de tus ojos, y esa grana cochinilla, de la sangre que derramas, tu, Tlacuilo aplicando el nopal sellador del amor a Dios; y existe una bóveda que le arrulla, ya vive en sus sueños, en cual trabaja día y noche, ahora se ha quedado por horas agazapado al andamiaje en contemplación inmóvil, incapaz de mover un solo dedo con el cuerpo lleno en ratos de rigidez absoluta y trémulo por segundos, siente la soledad de madrugada o al anochecer cuando la jornada diaria en el monasterio han terminado, se queda allí solo, con el correr del sudor por todo su ser, sin dios y sin diablo, solo con el pincel de sus huesos que se quiebran, por dar el trazo completo a la palabra de sus espíritus....
los templos del Dorado y de tus ojos, y esa grana cochinilla, de la sangre que derramas, tu, Tlacuilo aplicando el nopal sellador del amor a Dios; y existe una bóveda que le arrulla, ya vive en sus sueños, en cual trabaja día y noche, ahora se ha quedado por horas agazapado al andamiaje en contemplación inmóvil, incapaz de mover un solo dedo con el cuerpo lleno en ratos de rigidez absoluta y trémulo por segundos, siente la soledad de madrugada o al anochecer cuando la jornada diaria en el monasterio han terminado, se queda allí solo, con el correr del sudor por todo su ser, sin dios y sin diablo, solo con el pincel de sus huesos que se quiebran, por dar el trazo completo a la palabra de sus espíritus....
Existen noches de las lunas entintadas de la panza púrpura, que reinan los basamentos de las escalinatas submarinas en acantilados coronados por indescifrable calor en espuma salada, sueña que así es el pincel de la noche que elige su canto de color, sueña.
Y a donde han de llegar noches frías del Altépetl que pasarán por Oculinán, Tlecuilco.
Los hombres de luz no se han ido, pues el que cuida el fuego cada noche quedará por hora cubierto al calor de esa libertad que le ablanda sus espasmos y le hace leve esa esa fiebre con los pies encostrados, algunos huesos luxados y las rodillas desgastadas, pero por el sueño de regresar con sus queridos, sueña sueña y sueña cada noche cubierto por la piel nocturna del venado, allí se encuentra en ese su mundo lejos, muy lejos, donde las olas resuenan al quiebre, regresar a sus dioses, que de vez en cuando al despertar y al salir a la superficie los mira en los ojos de su amada, y de sus hermanos.
Sabe que el tributo servirá de trazo completo al llegar de regreso con los suyos.
Y a donde han de llegar noches frías del Altépetl que pasarán por Oculinán, Tlecuilco.
Los hombres de luz no se han ido, pues el que cuida el fuego cada noche quedará por hora cubierto al calor de esa libertad que le ablanda sus espasmos y le hace leve esa esa fiebre con los pies encostrados, algunos huesos luxados y las rodillas desgastadas, pero por el sueño de regresar con sus queridos, sueña sueña y sueña cada noche cubierto por la piel nocturna del venado, allí se encuentra en ese su mundo lejos, muy lejos, donde las olas resuenan al quiebre, regresar a sus dioses, que de vez en cuando al despertar y al salir a la superficie los mira en los ojos de su amada, y de sus hermanos.
Sabe que el tributo servirá de trazo completo al llegar de regreso con los suyos.
Friday, June 29, 2018
pasaje de los 21 días de los Altos Hornos
Trementina y ajenjo
Y ajenjo día de danza
de primaveras
de nuevas llegadas.
El copal del sueño en cantera verde
los espejos del sol en las plumas de quetzal.
Ya se despiden las flores amarillas
Del árbol perpetuo que no deja de retoñar
En el Cármen Alto y la popular.
Sunday, June 24, 2018
De los 21 días
pasaje de los altos hornos
...el intento de la fragua en la caminata por los parajes del eje neovolcanico mexicano,
el decir y decidir, caminas con aquel que prefieres que no te tome de la mano,
pero si decides que te acerque con su brazo estelar a tu hombro bajo
y que descanse a tu camino, al pie de tus pasos,
preferimos las plumas de un decir adiós en una luz nocturna noctambula cual ladrones que crispan el sistema nervioso central de tu corazón,
de ir en feria en feria, tomar largos reposos a la postre de aquel momento dorado,
fragmentado por lo que viene a ser una hojeada de tu andar
por las ultimas veces que has de ver tu sonrisa en un acto incendiario,
en paginas de esperanza al seguir tus latidos del viejo puente lejano...
en paginas de esperanza al seguir tus latidos del viejo puente lejano...
Friday, June 15, 2018
RAYO DE SOL
DE LOS 21 DÍAS
...El uso de la fuerza desmedida de tu corazón trenzado por la dureza en tu escudo del rayo solar que ha reunido a toda sus tribus, es lo que se requiere para forjar este ultimo saldo a la hoguera que tu canto del corazón que arriesga nada, solo la sangre, pues el fuego vivo del aquel viejo padre vive en tus entrañas, del sitio del que emerge pues ya eres vida, la danza del pedernal negro en tus sueño de obsidiana, que abre los ojos de la dadora de luna, a ti que eres punto y partida, miseria y muerte del desapego allí donde las rocas y el agua de lava donde eje del volcán y la vida que fluye allí fluye emerge a la luz de tu voz….
RAYO DE SOL
DE LOS 21 DÍAS
Monday, May 28, 2018
"PASAJE DE LOS ALTOS HORNOS"
"...la madrugada da paso al despliegue de luces estelares que se filtran en los picos altos de la serranía, y provocan que Matías despierte de un sueño hondo, trabajosamente, se incorpora, se persigna, ése sueño por segundos lo relaciona con sus caballos, que hace varios años que naufragaron a su llegada a el puerto de Veracruz, el relinchar de su potro donado por un terrateniente de la sierra norte de Oaxaca, le hace salir dando tumbos del cuartel, le pone en apuros, le hace saltar de su petate y cubierto por un gabán brinca de un lado a otro tumbando las guarniciones, entonces de saltos tiene la fortuna de librar el establo y darse cuenta que su corcel, ese potro que ya en varias ocaciones le ha tirado de su montadura está allí, la luna brilla con fulgor, Matías se toma el cinto, aún conserva la canana y el revolver, lo desenfunda, tiene dos cargas en la manzana, aún el olor a pólvora sigue subiendo por su empuñadura, no hay más que solo dos tiros, aún con las botas puestas toma su arma y tira al cielo como queriendo matar la luna, como queriendo saber si su potro lo va a tumbar de nuevo ese mismo día cuando lo lleve al arroyo, o al lago para su regocijo, el potro negro como la noche aún ensillado lo mira a los ojos, no hay mas que el silencio de su mirada, las chicharras y un trueno que obliga a Matías a enfundar su Smith and Wesson que conserva desde aquel fatídico naufragio, pues los nubarrones reflejan los relámpagos en los remolinos al viento de un vecino chaparrón.
Después de contemplar la luna por minutos y de regreso del cuartel y los establos a su Casa, solo a unos cincuenta metros, el aroma de la cafetera express puesta por el al olvido en el fogón la cuál salvó de sus pertenencias en Veracruz, le recuerda que ya han pasado varios minutos para que se hubiese puesto de pie la potranca de María. Le da una prisa por desmontar al potro pues los establos se ven muy oscuros, y sus botas no son las que acostumbra para montar en época de lluvias, las usa pues tuvo una cita con María en la ciudad, a más de cuarenta y cinco minutos sobre el camino de herradura el cual llega a su Rancho de nombre Río Hondo, y aún así María desconoce el nombre y la ubicación, es así que le da a su potro estancia en el corredor de la finca, le amarra junto a un bebedero sin cerril, le da cuerda para retozar en el pastizal, y allí Matías se sienta en la mecedora de sus aposentos, se tumba las botas de hebilla, hace que el gato brinque al tejado del susto, toma de su bolsa trasera del pantalón de arriero la carta que esa tarde María le dió entrega.... y se dispone a leer, hay café y mezcal que le regaló un amigo de María en la mesita de centro... "
Tuesday, May 22, 2018
Punta Cometa
En el pentagrama de tus palabras
los cuatro puntos cardinales, son dos infinitos de luz,
que la verdad reflejó la senda de la voz marítima
con el eco de la noche y tan lejano al callejón de boca de monte,
donde se pierde la duna...
Y llegamos a la costa de piedra y arena con las colonias cangrejo que nos mantienen anclados de ala en ala en acantilando...
allí en la luz de la sal, y el trago de tus mieles,
en el arrecife nos podemos besar de nuevo,
no hay tiempo que dejar ir mas que el que se cuelga en tu cabello, y tus pensamientos de viento,
A sitio donde podemos regresar de pie y correr en la arena,
podemos sumergir nuestras huellas en el romper de la marea,
que la noche me dará arrullo aún cuando te encuentres a millas de distancia ...
podemos sumergir nuestras huellas en el romper de la marea,
que la noche me dará arrullo aún cuando te encuentres a millas de distancia ...
caminos por los cuales el andar me hará intercambiar la luz de la noche plateada
por el oro del día siguiente que podré, si así lo manda la mar y la noche verlo reflejado en tus ojos...
por el oro del día siguiente que podré, si así lo manda la mar y la noche verlo reflejado en tus ojos...
Sunday, May 20, 2018
Las Antiguas
las antiguas teclas de tu piano cayendo en tus palabras, la luz de tus oídos, en los que me he de sumergir, las letras de tus ojos y tus voces de cálida piel, la luz de tus noches… a tu cocina he de entrar pues eres tú la que abre las puertas, eres tu la que nunca cierra el pensamiento del mañana… eres la única sabana nocturna de ese despertar, pues tu eres la unión de las rocas de cielo y la mar, allí eres tu siempre, con la sonrisa del atardecer y la mímica de un anochecer, tipo de vistas, luz y un buen comer, sin dejar de beber tragos del Sol infinita energía, la cual habita los labios latentes de tu amor….
Rayo de Sol
El uso de la fuerza desmedida de tu corazón recupera la luz de tu sol, en el escudo del dios solar que ha reunido a todas las tribus de raíz, y es lo que se requiere para forjar el ultimo saldo de la hoguera en las arterias en tu corazón, pues solo el fuego vivo de aquel viejo padre vive, fluye y maná en la sangre de tus venas, emerge pues viva, abre los ojos dadora de vida, a ti, que eres punto y partida, luz y sombra del desapego, allí donde las rocas y el agua se lavan, donde el pedernal de la vida fluye, allí emerges a la luz de tu ser….
Wednesday, April 25, 2018
Calles y Noches de Espinetta
Si, a tu corazón, y llego igual,
Todo siempre se podrá elegir
No me escribas la pared
Sólo quiero estar entre tu piel…
Y si acaso no brillara el sol
Y quedara yo atrapado aquí,
Otra vida para este amor podría seguir,
podría seguir contando de la ceniza de tus pasos,
hundirme en la calma del agua subterránea,
podría dormir bajo la sombra de los arboles que has besado
treparlos y subir sus acantilados de roca en tu voz y tus uñas de media luna,
Si, a ti Corazón, llegaré donde tu luz siga brillando,
aún cuando duermas, en el espejo de humo negro y de mil colores,
podré elegir tu calidez en la noche de lluvia,
escribe en mis venas, en mi piel puesta al sol,
derrama el néctar de tu voz en el lecho de mil corazones que viven en mis páginas,
mantén ese fluir en mis venas cuando me tomas en una caricia atómica,
que tus cuerdas se enreden con mis soles para dar creación y luz a una nueva vida,
que tus pantorrillas y tus miradas sigan bailando al tiempo de la expanción vital...
Al susurro de tu sueños, donde no te pueda encontrar aún en las sombras,
llegaré a la cabecera de tu andar por Calles nocturnas y alternas,
te persistiré por calles de tropiezo al guijarro,
aunque los perros sigan aullando y las jaurías sigan nuestro rastro,
Y a tu amplio pensamiento lo abriré de par en par,
todo siempre se podrá elegir y eligiere compartir los colores infinitos de tus ojos,
pues en todos los muros escribiré tu nombre con la tinta de el fruto con el que has dado vida,
y si los dioses me dan un día mas voy respirar de tu aliento, la luz del día siguiente...
Escarbare con las uñas los huesos rotos y la sangre en mis ojos con tu andar perdido en las piedras,
y si todos los coyotes de roca que me dieron su guarida, me siguen en estos talones,
no habrá descanso descalzo en la hoguera de tus piernas,
hundiré mi alma en la cama de tus ojos,
los que están despertando postrados en los astros de la molécula divina...
derrama el néctar de tu voz en el lecho de mil corazones que viven en mis páginas,
mantén ese fluir en mis venas cuando me tomas en una caricia atómica,
que tus cuerdas se enreden con mis soles para dar creación y luz a una nueva vida,
que tus pantorrillas y tus miradas sigan bailando al tiempo de la expanción vital...
Al susurro de tu sueños, donde no te pueda encontrar aún en las sombras,
llegaré a la cabecera de tu andar por Calles nocturnas y alternas,
te persistiré por calles de tropiezo al guijarro,
aunque los perros sigan aullando y las jaurías sigan nuestro rastro,
Y a tu amplio pensamiento lo abriré de par en par,
todo siempre se podrá elegir y eligiere compartir los colores infinitos de tus ojos,
pues en todos los muros escribiré tu nombre con la tinta de el fruto con el que has dado vida,
y si los dioses me dan un día mas voy respirar de tu aliento, la luz del día siguiente...
Escarbare con las uñas los huesos rotos y la sangre en mis ojos con tu andar perdido en las piedras,
y si todos los coyotes de roca que me dieron su guarida, me siguen en estos talones,
no habrá descanso descalzo en la hoguera de tus piernas,
hundiré mi alma en la cama de tus ojos,
los que están despertando postrados en los astros de la molécula divina...
plexo solar II
el tiempo bebo como el agua en tu labio,
superior a la fina duna de tus soles existe la noche,
inefable que el astro siga brillando en tus ojos de madrugada
y que las quimeras sigan soplando en tu cabello
al ritmo de alguna sacrosanta vida que prende de tu corona,
cuantas lunas siguen tus pasos, adornados de luces emplumadas al viento,
allí donde caminas al tiempo sánscrito, en tus plexos en mis sueños
cientos de kilómetros en estos talones,
un baile interminable en tus tacones, y destellos en las alas de tu sombrero,
danza al ritmo del cáñamo piedra reverbera,
de tintas al telar de madera, en los ecos de los himnos vedas,
y te alejas al terminar el invierno, el sol canta su llamado
el izar de la vela al viento, tiempo de abordaje,
la corriente de las aguas es certero para dejar puerto,
quedando atrás las arenas del arrabal, en busca de tiempos venideros corazón.
Sunday, April 09, 2017
plexo solar
tiempo del nectar que se traga las escalinatas con la maleza en abandono
aquellos se sientan en su escaño y olvidan en sueño la luz del día
con las sombras y las obras retorcidas al cenit de tu ojo que todo compone
corazón abierto en las plumas de un pasado brillante
encerrado por la quimera que duerme en tus cabellos,
y un futuro trenzado por la esperanza
y un futuro trenzado por la esperanza
hoyos en las suelas de mi alma,
y tu fé para caminar mil pasos más
y tu fé para caminar mil pasos más
danza tu sol para iluminar nuestros olvidos al presente infinito
desde la cañada desprendida por el volcán de tus palabras
baile interminable en tu plexo solar y tus talones desnudos
y la espina de la empatía clavada en nuestro arrojo
la sacas con tu oración en penumbra, al calor de tu ritmo
de tu sueño lúdico, de tu despertar al alborada
como el caballo salvaje desbordando su libertad
un futuro lleno de colores que nos espera
un caminar en la senda de de la mas alta virtud
un amor para matar el dolor y hacer pedazos la esclavitud
sigamos al paso siguiente, al tributo de nuestros ancestros
sigamos las flores que reconfortan el vacío de los días
sin marcha atrás no hay vuelta que detenga el rio de estas vidas
solo la libertad el don del del águila y el ir y venir del coyote
baile de cadencia interminable en espiral ascendente a la mar cosmica
hasta la luz de el ojo solar, hasta el profundo fluir del remanso de paz.
Friday, February 03, 2017
EL CORCEL Y EL TEMPORAL
Río abajo del muelle flamingos vuelan
en camino de herradura
el arrastre del sueño.
Río arriba el aserradero
abajo del deseo la lluvia del fuero
no hay indulto solo el del corcel.
Nuestros perros con el corazón de la noche
rebaños predios en astilleros
manantiales de lagrimas.
manantiales de lagrimas.
Allí en el derrotero de las barrancas
al pie del sabino donde la cruz clavada
sin el oro de tus ojos en el ahogado corazón.
En el caminoreal de color solar en tu piel
al doblar el hierro de tu boca quemada
perdido el remo abordando la deriva en la mirada.
Sin el corcel del Marqués quebrada la espada
y por escudo restos de las huestes de la calavera en el morral ensangrentada
pero ahora reímos a la sombra de las palmas en rama de negro amate y cayucos podridos.
Las raíces retorcidas en el hocico del manglar
y el caiman nocturno en los colmillos de tu abandono
pues río arriba extraviamos al escudero y mapa.
Sunday, January 01, 2017
El Alcazar I
En los templos de fuego, en la hoguera ya ardiendo,
la pira reflejada en tus ojos negros, entre deja ver un laberinto,
estas flamas hemáticas señalan que lo que es abajo es arriba.
Los almanaques sobre su pecho embalsamado arden como tus manos en grillete,
los mancebos alimentan a los guerreros del fuego en este negro incendio,
el oro y la plata se fundirán con sus huesos, en este lóbrego castillo,
y las cenizas se esparcirán en las tolvas volcánicas de estos desfiladeros.
La cantera rosa de los muros en el alcazar abierto se tiñen de aguamarina,
las piedras del tesoro en llamas se concatenan en el humo de las sedas y el metal,
y los berilos no cesan de brillar en las curvas de su ensortijada cabellera.
En este distante y eterno rito fúnebre los sacerdotes aberrean los salmos sagrados,
y desde la cercana atalaya en el alcazar resuenan los ecos rotos del almuédano,
el llamado a la oración se bifurca, las mezquitas cercanas llaman a la guerra,
en el alcazar la incineración de la carne en los pecados del alma se han liberado.
La ignominia del la corona ha quedado abatida por la sangre de su pueblo,
y en la lúgubre cercanía de los profundos calabozos el principe en la penumbra derrama su sangre,
solo los derviches en danza perpetua esta noche no serán víctima del fierro invasor.
Y en el púlpito de la capilla el capellán agazapado con el corazón calcinado bebe el vino emancipado,
con crucifijo en trémulas manos esconde del sagrario el pan que ha de dar al principe,
el hierro de las campanas no deja de doblar, y los resquicios del alcazar empiezan a desmoronar.
BITÁCORA DEL SUEÑO
El sol al cenit de tu piel morena, de tus cabellos dorados
y la infinita bondad del lejano dhamma,
cuando el absoluto te observa segundo a segundo.
Me recuerda a un cielo de mañana cristalina
que se postro desde la madrugada.
Y el sibarita observando a los acantilados.
Fue un día no muy nublado que quedó tumbado,
soñando en el cenit de esa piel coralina.
Thursday, November 03, 2016
El Dorado
https://www.youtube.com/watch?v=CdHyR5UwzOs&list=PL09DKSRSTUw7xMoe0wn3SNUtkx5P30h75&index=4
Sunday, July 03, 2016
TEMPESTAD
La tempestad olvidada
Nos recuerda a la rambla descasada
A los huesos del reloj marcando el sueño
La última lluvia recordada es privilegiada
Nos regresa a la casta preciada
A los tumultos evaporados de tu piel en verano
Y regresamos al momento escueto
Al del lugar correcto
Regresamos al lugar del cerco
El que se hace externo
La tempestad olvidada
Nos recuerda las almenas perforadas
los ganchos en las pieles profanadas
A los dados aventados de tus viejas manos
La última lluvia purificaba tus cartas
Y nos regresa de vuelta a la calma del prisma en tu mirada
A los primeros pasos de esa terraza de tu casa ahora abandonada
La tempestad olvidada socavo tu cama en tinta y espinas
Nos recuerda al sagrario en escombro
Al saqueo de la plaza en la que nos despedimos
A nuestros esqueletos que echaron el alma
Al sonido de nuestros vasos brindando por nuestros corazones
La tempestad olvidada
Nos recuerda a la rambla descasada
A los huesos del reloj marcando el sueño
La última lluvia recordada es privilegiada
Nos regresa a la casta preciada
A los tumultos evaporados de tu piel en verano
Y regresamos al momento escueto
Al del lugar correcto
Regresamos al lugar del cerco
El que se hace externo
La tempestad olvidada
Nos recuerda las almenas perforadas
los ganchos en las pieles profanadas
A los dados aventados de tus viejas manos
La última lluvia purificaba tus cartas
Y nos regresa de vuelta a la calma del prisma en tu mirada
A los primeros pasos de esa terraza de tu casa ahora abandonada
La tempestad olvidada socavo tu cama en tinta y espinas
Nos recuerda al sagrario en escombro
Al saqueo de la plaza en la que nos despedimos
A nuestros esqueletos que echaron el alma
Al sonido de nuestros vasos brindando por nuestros corazones
Friday, February 13, 2015
Friday, July 08, 2011
Montañas caminas
Ya de noche al escurridero del camino, con luces en la negrura celeste en lo mas profundo de la cañada caminamos dando los últimos pasos, alejándonos de toda propiedad, así la marcha de poder nos va dejando después del movimiento a ciegas y de ir a tientas llegando apenas con la lluvia en todita la piel.
No hay fin de camino, solo este paraíso perdido entre ruinas ocultas.
No hay luz de luna solo estos nubarrones que vuelan bajan y bailan en las puntas de los cerros y el derrumbe del refugio.
Entre tus piernas desnudas en las rocas que duermen al frío nocturno
Fluye la vena de la tierra, allí en esta escalinata de apantle
Empedrada y el tacto de tus manos, de tu piel en zábila
Bálsamo, ungüento de alivio interno, y resplandecen las formas
Las que inducen a un caminar oscuro aún mas incierto.
Y después se refugia de nuevo la voz en la noche y deja paso al fuerte latir del pulso en tu mirada
Se llega a un secreto por medio del sereno, escurrido y reflejado en tus ojos.
Y de noche nos vamos queriendo hacer de tierra misma y sentir que lo sabemos todo
Y que nos creemos montanas altas de bajas colinas y laderas
Ya en esta noche nos escondemos en esta parte de la sierra, con un fuego bajo
Con un momento dorado, sin nagual.
En esta noche somos monte que vela al trueno y que camina por territorios y pelea por regresar al lugar de la sangre de su sueño.
Nos hacemos entonces uno con la noche, con tu miedo y tu deseo
Nos hacemos esta noche nada, solo un destello del fuego intenso que sigue rojo en las brazas de tu alma…
Ya de noche al escurridero del camino, con luces en la negrura celeste en lo mas profundo de la cañada caminamos dando los últimos pasos, alejándonos de toda propiedad, así la marcha de poder nos va dejando después del movimiento a ciegas y de ir a tientas llegando apenas con la lluvia en todita la piel.
No hay fin de camino, solo este paraíso perdido entre ruinas ocultas.
No hay luz de luna solo estos nubarrones que vuelan bajan y bailan en las puntas de los cerros y el derrumbe del refugio.
Entre tus piernas desnudas en las rocas que duermen al frío nocturno
Fluye la vena de la tierra, allí en esta escalinata de apantle
Empedrada y el tacto de tus manos, de tu piel en zábila
Bálsamo, ungüento de alivio interno, y resplandecen las formas
Las que inducen a un caminar oscuro aún mas incierto.
Y después se refugia de nuevo la voz en la noche y deja paso al fuerte latir del pulso en tu mirada
Se llega a un secreto por medio del sereno, escurrido y reflejado en tus ojos.
Y de noche nos vamos queriendo hacer de tierra misma y sentir que lo sabemos todo
Y que nos creemos montanas altas de bajas colinas y laderas
Ya en esta noche nos escondemos en esta parte de la sierra, con un fuego bajo
Con un momento dorado, sin nagual.
En esta noche somos monte que vela al trueno y que camina por territorios y pelea por regresar al lugar de la sangre de su sueño.
Nos hacemos entonces uno con la noche, con tu miedo y tu deseo
Nos hacemos esta noche nada, solo un destello del fuego intenso que sigue rojo en las brazas de tu alma…
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